Denisse sintió una sensación opresiva en el pecho. Un presentimiento. Esa clase de intuición que no se aprende, que nace del miedo repetido, de las pérdidas acumuladas.
La casa estaba en silencio y Fred había desaparecido de nuevo. Su mente comenzó a pensar en demasiadas cosas y nada a la vez.
Se incorporó lentamente, escuchando. No oyó pasos pequeños recorriendo el pasillo. No oyó la televisión encendida con volumen bajo, como Fred solía hacer cuando no quería despertar a los adultos. No oyó n