Clara salió de su casa sin saber exactamente a dónde iba, solo sabía que no podía seguir encerrada en ese cuarto que ya olía a ansiedad y lágrimas acumuladas. Cada segundo sin un mensaje de Marcus era una piedra más sobre su pecho. No importaba cuánto intentara repetir el consejo de Evelyn, “dale espacio”, la frase no tenía sentido alguno para la forma en que su mente funcionaba ahora. Dar espacio a un hombre significaba perderlo. Dar espacio significaba permitir que otra mujer entrara. Dar esp