BIANCA
Cuando por fin consigo calmar un poco mi respiración, regreso lentamente al sofá y vuelvo a sentarme junto a Adrián. La conversación está lejos de terminar y, aunque una parte de mí quisiera escapar de esa habitación y fingir que nada de esto está ocurriendo, sé que ya no hay vuelta atrás. La verdad ha comenzado a salir a la luz y necesito conocerla por completo, por más dolorosa que sea.
Adrián me rodea con un brazo y apoyo la cabeza sobre su pecho. Siento cómo acaricia mi brazo con mo