BIANCA
El evento está llegando a su fin y nos corresponde salir con la vestimenta típica de la zona. Me acomodo el sombrero frente al espejo, ajusto el pañuelo que rodea mi cuello y doy un último retoque al labial. Después golpeo suavemente el tacón de mi bota contra el suelo para comprobar que todo está en su sitio y no puedo evitar sonreír al recordar a mi familia. Cada vez que salía a la pasarela bastaba con buscar sus rostros entre el público para encontrar sonrisas, aplausos y miradas llen