BIANCA
Vamos riendo junto a Adrián mientras caminamos hacia la planta baja. Él me acompaña hasta el estacionamiento porque yo iré a buscar a Austin, y él debe volver a su oficina.
Todavía llevo en la cabeza la escena de Victoria marcando territorio en la cafetería.
—No la juzgo —digo, negando con la cabeza mientras sonrío—. Porque perfectamente podría ser yo.
Adrián gira el rostro hacia mí y me toma de la cintura, atrayéndome un poco más a su cuerpo mientras seguimos caminando.
—Eso me gust