Una tarde, mientras William regresaba del colegio, encontró a Valentina en el parque. Ella estaba sentada en una banca, mirando las flores. Al verlo, levantó la vista y sonrió tímidamente.
—Hola, Valentina —saludó William, acercándose a ella con una sonrisa.
—Hola, William —respondió ella, sonriendo en retorno—. Estaba pensando en lo que dijiste. Y quería decirte que… lo siento, a veces soy un poco impulsiva.
William se sentó junto a ella, sintiendo que la tensión entre ellos desaparecía.
—No t