Marina hizo una pausa, luego volvió a hablar:
—Solo te voy a pedir una cosa, Lorena, me dijo que Renata la admira… En su momento me dolió, ¡claro que me dolió!
Si me pongo a compararme con ella, es obvio que salgo perdiendo; solo me basto con verla. Ella sí hizo algo de su vida; vaya, seguramente debe ser alguien muy importante como para haber recibido una oferta que la hiciera dejarte.
Y de verdad, no lo digo por burlarme, no, lo digo porque debe haber estudiado y debe haber triunfado, mientras