Marina despertó luego de que el médico le pusiera un poco de alcohol. Al principio, creyó estar en un mal sueño, pero no, definitivamente no estaba en ningún mal sueño; al incorporarse, todo seguía tal como antes de desmayarse.
Incluso ahora podría decir que todo estaba peor. Esteban estaba ahí y no le quitaba los ojos de encima; rápidamente, notó que su pecho estaba expuesto, así que se cubrió. Ahí fue donde notó que un médico la revisaba.
—Señora Montemayor, me alegra que haya despertado; le h