Sebastián observó a Marina; sabía hacia dónde iba dirigida la pregunta, por lo que decidió responderla con la más amplia sinceridad.
—Hmm… Porque nos es cómodo, porque no queremos una relación a largo plazo, porque la persona en cuestión no nos interesa.
¿Por qué estamos hablando de estas cosas? Tú siempre tienes la capacidad de meterte en mi cabeza. Anda, vamos a comer algo, no debes malpasarte; esos bebés deben estar hambrientos.
Sebastián había llegado a la vida de Marina justo en el momento