Efraín condujo sin un destino originalmente; intentaba calmarse para poder entender lo que acababa de suceder.
Marina, ¡su Marina, no la de alguien más! La mujer que había amado toda la vida hoy día estaba en brazos de otro hombre. ¿Quién demonios era ese tal Sebastian? ¿Sebastián qué?
Tras un largo pensar, tras un largo rato de no poder sacar la idea de su cabeza y aceptando que solo no podría aclarar sus dudas, decidió marcar al número de su amigo Patrik para ver qué podía averiguar sobre aque