Marina corría por toda la calle con teléfono en mano; Esteban, por su parte, se encontraba en la oficina de Efraín, pues este había tenido que ir a explicar por qué de pronto tuvo que salir de su lugar de trabajo.
Luego de una larga charla, Esteban y Efraín estaban en una pequeña conversación que estaba cargada de tensión, pues este aseguraba que lo mejor que podían hacer era regresar. El pretexto aquí eran las niñas, su estado anímico y los problemas que se estaban suscitando actualmente, cuand