Luego de ver cómo Esteban y Renata se marchaban, esta fue con su hija a su habitación; Diana le contó con puntos y comas todo lo que habían hecho con su padre.
Marina quedó sorprendida al ver la serie de actividades que habían hecho; ella no se hubiera imaginado que Esteban les tuviera paciencia para llevarlas de paseo al cine o por un helado. Esas eran cosas que comúnmente hacía ella y no él.
—Mami…
—¿Sí, cariño? ¿Qué sucede?
—¿Puedes creer que papá ya no está con Lorena?
Aquella pregunta prov