Lina caminaba mientras iba buscando un cine que había visto por aquel rumbo; la idea era ir a perderse en historias que la hacían creer que algún día viviría una de ellas.
De pronto su móvil comenzó a vibrar; ella imaginó que se trataba de Alessandro, así que hizo el menor caso de sacar su móvil y siguió caminando.
Lina sonrió al ver que había llegado al cine, revisó la cartelera y vio una película de su interés, compró un boleto y se dispuso a comprar todas las golosinas que pudieran caberle