--- 22 años atrás ---
En una bella casa ubicada en Presidente Mazaryk, un atractivo hombre de mediana edad se encontraba en un acalorado encuentro en su estudio con una bella jovencita que recientemente había sido contratada como mensajera en el grupo Montemayor.
—¡Maldita sea! ¡Me vuelves loco! No me dejas pensar con claridad… —dijo el hombre mientras mordía con fuerza uno de los pechos de aquella jovencita de apenas 18 años.
—¿Señor? ¿De verdad me dará el puesto?
—¡Claro, cariño! Tú sabes que