Tras pensar mucho en su situación y en lo que dirían sus padres, Jimena se alarmó. ¿Qué sucedería si Dante Montemayor la abandona a su suerte? Múltiples escenarios llegaron a su cabeza y todos ellos eran bastante catastróficos.
Ella no se veía siendo madre, no se veía cuidando un hijo, aunque, si lo pensaba bien, aquel hijo bien podría ser algo más y eso era lo que le había molestado tanto a Dante; de aquello no le cabía la menor duda.
Luego, un recuerdo llegó a su mente: la vez que Lorena Huesc