Tras una semana más en el hospital, el sonido de un pitido constante llegó desde lejos a los oídos de Marina. Aquello la hizo reaccionar, el primer acto inconsciente que hizo fue mover los dedos, pero lo hizo a medias.
Conforme iba tomando conciencia y abriendo los ojos, se percató de algo extraño en su cuerpo, trataba de moverse, pero le dolía al hacerlo, un extraño pinchazo se sentía al tratar de mover el brazo.
Por instinto, intentó respirar profundo, al hacerlo, el dolor que sentía se hizo