Elena
Los ojos de Geralt no se apartaban de mi rostro.
—Estoy seguro de que sabes perfectamente de qué estoy hablando —dijo lentamente, con voz baja pero cargada, impregnada de acusación—. Has estado distante, Elena. Fría. Desde que despertaste de ese coma, solo has empeorado.
La palabra *coma* me golpeó como una bofetada.
Mi mente regresó de inmediato a aquellos primeros momentos confusos: despertar en una cama de hospital, en un cuerpo que no era el mío, rodeada de personas que nunca había vi