—Hermanito —saludo al contestar la llamada.
—Hola, Tailandia. Dime que no fuiste tú quien le dio la dirección a Karla de Marisol —pregunté directamente, con una pizca de preocupación en mi voz.
Ella se quedó en silencio por un momento, y pude sentir la tensión a través del teléfono.
—Lo siento, es que discutimos. Ella vino a buscarme a la consultoría pidiendo ayuda para conquistarte y no sé qué tanto, pero me negué. Se molestó y comenzamos a discutir. Se llevó mi libreta de notas, donde tenía e