Capítulo 52: Cinco.
—Y no solo eso, Karla, al ser su cómplice, podría ir a prisión —añadió.
—Pero yo la golpeé. ¿También me encerrarán a mí? —pregunté con preocupación.
Kerem tomó aire.
—Preguntémosle a Jhon, pero estoy seguro de que tú estarás bien —respondió, intentando tranquilizarme.
—No puedo ir a la cárcel, Kerem. Si estoy encerrada, nuestros gatitos no recibirán los cuidados adecuados —dije, preocupada, y él se quedó en shock.
—¿Gatitos? Princesa, ¿estás embarazada? —preguntó él, sorprendido.
—Maldita loca,