El eco de un pasado que aún la aprisionaba se coló en su conciencia. La primera vez que su ex esposo le propuso matrimonio, la ilusión radiante en sus ojos, la promesa de un futuro que, con el tiempo, se desmoronó en pedazos. Todo había parecido perfecto al principio, pero la felicidad fue efímera, una luz que se apagó antes de que pudiera sostenerla.
Ana cerró los ojos con fuerza. Intentó contener la oleada de pensamientos que la asfixiaban, pero el pasado era un eco imposible de silenciar, per