Sus manos se deslizaron por mis muslos abriéndolos para él y para mi sorpresa Aidan introdujo su nariz en mi zona íntima.
Yo enrojecí por esto sin embargo solo pude ponerme mucho más excitada de lo que ya estaba.
Me besa con ternura como si buscara adorarme, darme todo lo que yo quería y esto solo logra confundir mis sentimiento porque Aidan hace que me sienta amada aunque no sea el caso.
Cada caricia es un golpe de calor para mi cuerpo.
Estoy tan sensible.
Húmeda.
Caliente.
A punto de perder l