Mi ser entero se estremeció vibrando ante él.
Era como si mi alma lo reconociera y gritara por él.
Como si lo necesitara con desesperación.
Estaba siendo seducida por este hombre al que antes llamaba una bestia pero me estaba demostrando que él no era eso.
Me respetaba.
Hasta el último momento lo hizo.
Fui yo quien fue a su búsqueda.
Fui yo quien lo necesitaba con ardor.
Aidan se movió de repente creando una fricción entre su cuerpo y el mío haciendo que estuviera a punto de perder la cabeza.