Al despertarme a la mañana siguiente fruncí el ceño al darme cuenta que Aidan ya no estaba durmiendo a mi lado.
—¿A dónde fue herido? —protesté pero luego me calmé.
Seguramente su herida había cerrado bien.
Ventajas de ser un lobo.
Bufé por lo bajo y me levanté para darme un baño rápido e ir a desayunar.
—Buenos días Verona ¿Dónde están todos?
—Luna, la manada se ha vuelto un poco loca con la llegada de la manada del Beta Niklas, ¡Ah pero que torpe soy, Niklas ya no es nuestro Beta!
—¿Niklas e