Julia, para hacerlo sentir repulsión, dijo con firmeza: —Sí, me enamoré de él y me iré con él.
—No tienes remedio—, la mirada de Andrés era gélida.
—¿Y tú?—, insistió Julia, con el rostro pálido al mirarlo. —Dejaste embarazada a Alicia y aun así me acosas, ¿por qué? ¿Es porque en las primeras etapas del embarazo no pueden tener relaciones y por eso te aferras a mí? ¿Sólo quieres acostarte conmigo, verdad?
—No, no es eso—, negó Andrés.
Julia se quedó desconcertada. —¿Entonces cuál es tu propósito