Cierro los ojos y volteo hacia él, pero sin mirarlo, sigo bailando mientras acerco mi rostro a su pecho inhaló su aroma y...
Automáticamente mis ojos se abren, encontrarme con la mirada gris, y penetrante, que taladra hasta mi alma, suelto un gemido de sorpresa, é intento alejarme.
Pero Ares no me lo permite, él toma mi mano con fuerza, y comienza a caminar saliendo de la pista de baile no sé a donde me lleva, pero tampoco quiero averiguarlo, a sí que trato de liberar mi brazo, pero este me to