Camino Alejándome de ellos, ignorando a Lina, que me grita no sé que cosa.
Yo solo me quito mis tacones, pues estos me hacen caminar con torpesa en la arena.
Escucho unos pasos detrás de mí, pero no me detengo, todo lo contrario camino aún más rápido, mientras pienso en como carajos me iré de aquí.
Amemos que me robe el hermoso, yate de Ares no veo forma irme.
— Lina, déjame en paz, dices un solo comentario más, y te juro, que te romperé la nariz, tú jefe y tú, me tienen de mal humor, y ya