La madre de Sury me habré la puerta, de su casa; luego de yo tocara por casi cinco minutos.
Está sale con los ojos, aguados, me mira con odio, y desprecio, al verla yo no entiendo el porqué de su mirada, hasta que ella dice la peor de las cosas.
─ ¡Asesina! Lárgate de mi casa desgraciada. – Mientas la madre de Sury me insulta, y me da dos bofetadas, no logro entender por me está tratando así.
─ Mi hijo, te amo, tanto. Que ese amor fue una maldición para él, mírate ahora, tú estas aquí y el mu