Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio en la biblioteca personal de Kael era tan denso que casi se podía palpar. Era la hora bruja, cuando el resto de la Fortaleza Draconis dormía o vigilaba desde la sombra. Anya estaba sentada en una mesa auxiliar, rodeada de pilas de pergaminos antiguos y documentos del Consejo, todos impregnados de la magia colectiva de la manada. Kael estaba al otro lado de la habitación, concentrado







