Mundo ficciónIniciar sesiónAnya se despertó en la cama inmensa de Kael. La luz de la mañana se filtraba por las cortinas, pero la oscuridad y la pesadez aún la envolvían. El dolor de la noche anterior no era de agotamiento, sino de fusión.
Abrió los ojos. Kael estaba despierto, mirándola. No se movió. La distancia física entre ellos era de unos pocos cent&ia







