Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire alrededor del volcán dormido era frío y mineral, con el olor a azufre y tierra húmeda. Kael detuvo el vehículo blindado a unos quinientos metros de la base de la montaña, justo donde el bosque se abría a un páramo de rocas.
—Están aquí. Puedo oler el miedo del Alfa Aciano y la Ceniza, mezclados. Y hay una tercera presencia. Una que







