73. El deseo de Hermes
Ella arrugó el entrecejo y ladeó la cabeza. Dudó en tomar la tarjeta, pero el niño la suje del brazo y se la puso en la mano.
La cajera observó, sorprendida lo que estaba pasando. Había entendido el gesto del niño al salvar la muchacha.
Helios fue a buscar la caja con las prendas que ella se había medidos. Miró la talla de las blusas, camisas y jeans. Así, fue a buscar toda la ropa que medía lo mismo y la empezó a echar en otro carrito más grande. Escogía todo lo que se encontraba a su paso de