72. La chica crespa
Hermes, de la mano de los mellizos, recorría las tiendas del centro comercial, sin saber que aquellos niños eran sus propios hijos. Los tres disfrutaban de momentos de elección y diversión, mientras los pequeños señalaban emocionados los juguetes y ropas que les llamaban la atención. Se inclinaba hacia ellos, escuchando atentamente sus opiniones y riendo con sus ocurrencias.
Detrás de ellos, Marianne y la niñera los seguían, cargando las bolsas con las compras que iban acumulando. Marianne, obs