150. La adherencia (TF)
Los escoltas de Herseis dieron un paso más hacia adelante, esta vez tensando los músculos como si se prepararan para intervenir. Uno de ellos, una mujer de apariencia severa, miró a Eleanor con una advertencia clara.
—Señora Whitmore —dijo la escolta con voz grave, sin dejar de observarla atentamente—. Le sugiero que retroceda y se retire. No queremos causar un incidente. Pero si continúa con esta actitud, nos veremos obligados a intervenir.
Eleanor miró a las escoltas con desprecio. Sabía que