Nicola
El silencio de la habitación estaba roto solo por el suave sonido de nuestras respiraciones, el roce de las sábanas bajo nuestros cuerpos y el latido constante de mi corazón, que parecía acelerarse con cada segundo que pasaba.
Valentina estaba acostada a mi lado, su cuerpo entrelazado con el mío, su piel suave tocando la mía de una forma que solo ella podía hacer que me sintiera completo.
—Nicola... —susurró, su voz tan baja que parecía un eco dentro de mí.
Mis manos viajaban por su espa