Mundo ficciónIniciar sesiónEl cielo estaba completamente oscuro, no sólo porque fuera de noche, sino porque gruesas nubes negras cubrían todo el firmamento, haciendo imposible que las estrellas o la luna pudieran iluminar esa isla. Pero eso no era todo: fuertes vientos huracanados soplaban con tal intensidad que parecían estar a punto de arrancar los árboles y una torrencial lluvia la golpeaba sin piedad, como si su intención fuera inundarla y dejarla sepultada bajo el mar. Pero pese







