Mundo ficciónIniciar sesiónLos tres giraron sus cabezas al lugar en el que habían dejado lo que creían era el cadáver de la loba de pelaje ocre y la vieron apoyándose en su rodilla para al fin levantarse.
—¡Sal!
—¡Salomé!
Exclamaron la guardiana y el beta respectivamente.
Con energía renovada, Egan se puso también de pie y junto con Kaia corrieron hacia la loba bajo la atenta mirada de Claus que se permitió ese g







