Mi sangre hierve, estoy hiperventilando, casi segura de que me va a dar un infarto. Cierro mis ojos unos segundos y me concentro en regular mi respiración. Toda la sala queda en un silencio absoluto, todos se incorporan en sus asientos cuando se acerca. Escucho un pitido en mi oído e intensifico mis respiraciones, dentro y fuera, dentro y fuera.
Se mueve hacia el centro de la sala y entonces, comienza a hablar. —Bienvenidos a todos, es un gusto para nosotros tenerlos aquí.
Su voz, su maldita vo