Vuelvo a mi puesto de trabajo, mis piernas aún tiemblan y necesito calmarme antes de comenzar. Mía le está dando indicaciones a un grupo de pasantes, así que aprovecho ese momento para tomar mi neceser y dirigirme hacia el baño. Justo cuando estoy a punto de entrar, alguien me toma del brazo, deteniéndome.
Le doy una mirada a Brent, sigo furiosa y él lo puede ver, porque me suelta de inmediato.
—¿Qué demonios quieres? —pregunto, acariciando mi brazo donde su mano estuvo. Me ha dejado una sensac