Cuando llego a casa, ya son las seis de la mañana. Mi hermana debe estar durmiendo aún, así que me doy un baño, tratando de que mis músculos contraídos se relajen un poco. Estoy agotada, ver la cama al entrar a la habitación casi me hace llorar, lo único que quiero es acostarme y dormir diez horas. Mi mente está saturada de tanto leer términos legales. Podría ayudarme un café, pero he tomado demasiados anoche para ser saludable, no quiero terminar con taquicardia y una visita a la enfermería.
M