Mi mano temblaba ligeramente, un gesto sutil, pero que me daba el indicio del nivel de estrés que sentía. Era peligroso para una persona con trastorno de la ansiedad someterse a tanto estrés, pero no es como si pudiera dejar todo tirado e irme. La vida seguía, necesitaba pagar mis deudas, graduarme y convertirme en abogada, aun cuando por dentro todo fuera un caos.
Intenté enfocarme en el trabajo, respondiendo los mails, pero las palabras de Andrew resonaban una y otra vez, molestándome. Por fue