Al día siguiente, al llegar a la oficina, me doy cuenta de que hay un alboroto. Todos los pasantes están vueltos locos, emocionados y con un brillo en la mirada. Incluyendo a Brent y a Gloria, quienes por primera vez ignoran que he llegado, y respiro tranquila. Cualquier distracción que aleje la atención de la "pareja del infierno" de mí es bien recibida.
Dejo mis cosas en mi cubículo y voy a la cafetería. Corrí contra el tiempo esta mañana, culpa de cierto hombre, no pude dormir bien por estar