—¿Pasó algo contigo esta mañana? No sueles ser impuntual.
Oh, ¿ahora sí estaba preocupado por lo que me ocurrió?
—Estaba distraída y no llegué a revisar el correo de la reunión —digo con sinceridad. Nunca he sido buena mintiendo.
—Estás en un programa, siendo evaluada, procura no distraerte —aconseja, como si su polla no fuera la que me tuviera distraída. —A través del escritorio, despliega una carpeta de al menos cincuenta hojas. —Es el caso, en la próxima reunión habrá debate, estúdialo y lle