Mientras Val se quedó mirando fijamente a Ethan, él se acercó poniendo su frente contra la de ella... la tomó de los hombros y simplemente la besó.
-Me gustas mucho.
Él siguió intensificando el beso y ella siguió quieta sin saber qué hacer. Su cabeza le dio vueltas y sus maripociélagos comenzaron a revolotear en su estómago.
-¿Ahora no estoy soñando? - preguntó con los ojos bien abiertos, él la miró con mucha ternura y se limitó a responder.
-Nunca fue un sueño. Mira Val, quiero que me escuches