Alma terminó su llamada con Amaro y esperó. Lo que menos quería era generar discordia entre los esposos, pero luego de revolcarse con él como un animal en celo, aquello era lo de menos. Estaba dispuesta a luchar. A luchar por el esposo de otra, por el hijo de otra en una batalla donde tenía todas las de perder, pero no importaba.
Se había convertido exactamente en el tipo de mujer que su madre tanto detestaba, pero tampoco importaba.
Lo que le importaba era jamás volver a sentir la impotenc