Amaro despertó desorientado y con la boca seca. Tardó en darse cuenta de que estaba en la habitación de Mónica, pero se alegró de conservar la ropa.
No recordaba haber bebido nada de alcohol, salvo un shot de whisky, así que su estado y el borrón de memoria le despertaron sospechas. Eran ya dos episodios, pero siguió sin creer en lo dicho por Alma sobre las drogas.
¡Drogas!
A su parecer, Mónica carecía de la astucia para tramar algo tan elaborado; esa era la principal razón de su increduli