—Muy bien, esperaré su llamada —respondió Olivia.
Alekos observaba a Dakota hacer las compras; ella era feliz realizando cosas simples.
—¿No sueles hacer las compras? —preguntó él.
—No, si puedo evitarlo —respondió ella con una sonrisa.
—Me olvidaba que eras el gran empresario todopoderoso —