—¿Quién es la niña más linda? —preguntó Penélope, sonriendo.
—No sé quién es la más linda… pero sí sé quién es la consentida de papá —respondió Christopher, besando a su bebé—. Y la mamá también es mi consentida —añadió, rozándole el cuello con un beso—. Te ves hermosa.
—Gracias. ¿Nos vamos? —pr