La mañana llegó de manera silenciosa, como si la oscuridad de la noche hubiera quedado atrapada en cada rincón del mundo. Iván y Natalia habían pasado horas analizando sus opciones, trazando líneas sobre el mapa y debatiendo las mejores formas de infiltrarse en las operaciones de Esteban. La tensión entre ellos era palpable; el aire estaba cargado de una energía pesada, como si el destino de todos estuviera por decidirse en esos momentos.
A medida que las primeras luces del alba se filtraban po