En la mañana siguiente
Rosa: por fin amaneció, pero definitivamente sentirme entre tus brazos no se siente el tiempo. Ahora sí, debo de levantarme de la cama para poder arreglarme.
Blaine: no puedo dejarte ir hasta que te diga tu frase de amor. Nada más que lo diré en el lenguaje que entiendes perfectamente, porque la belleza de mi esposa no se compara con nada que haya visto en este mundo.
Rosa: eso no es verdad, Blaine. Nosotros sabemos que existen mujeres que tienen belleza sin que tengan ne