Mundo ficciónIniciar sesiónA pesar de mi reticencia, Josh, cogiéndome la mano, me arrastra suavemente hasta el vehículo, abre la puerta, y me invita a subir; y yo, que sé que si hay alguien en quien pueda confiar, es en él, subo en el asiento del copiloto, le sonrío, y dejo que vuelva a poner en marcha el motor de la furgoneta.
Mientras él se reincorpora a la carretera, yo abro una de las bolsas de snacks que he comprado en la gasolinera, y le ofrezco a Josh, que me mira







